Frutas en una dieta adecuada para perros

La alimentación tiene un impacto significativo en la salud de nuestras mascotas. Al preparar las comidas diarias, conviene recordar que los perros, a diferencia de los gatos, son carnívoros relativos. Esto significa que pueden obtener nutrientes tanto de la carne como de los alimentos vegetales. Estudios recientes muestran que los perros, en comparación con los lobos, tienen nutrientes adicionales […]

Contenido

  1. ¿Puede la fruta formar parte de la dieta de un perro?
  2. ¿Qué frutas pueden comer los perros?
  3. Manzanas y peras
  4. bayas
  5. Frutas tropicales y otras
  6. ¿Qué frutas no pueden comer los perros?
  7. Otras frutas peligrosas:
  8. ¿Cómo introducir la fruta en la dieta de tu perro de forma segura?
  9. Resumen

La alimentación influye significativamente en la salud de nuestras mascotas. Al preparar sus comidas diarias, conviene recordar que los perros, a diferencia de los gatos, son carnívoros relativos. Esto significa que pueden obtener nutrientes tanto de la carne como de los alimentos vegetales. Investigaciones recientes demuestran que los perros, en comparación con los lobos, poseen genes adicionales que codifican la amilasa, enzima necesaria para la digestión del almidón.[1]. Este es un mecanismo adaptativo que surge gracias a la convivencia con los humanos durante miles de años. En este artículo, aprenderás qué frutas se pueden incluir en la dieta de un perro.

¿Puede la fruta formar parte de la dieta de un perro?

Gracias a sus adaptaciones anatómicas, los perros pueden comer alimentos de origen vegetal, incluyendo fruta. La fruta no solo es una fuente de carbohidratos en la dieta canina, sino también de valiosas vitaminas, minerales y fibra. Sin embargo, es importante recordar que no todos los perros la toleran bien. Todo depende del perro, su salud y su estado fisiológico. Un perro sano, fuera del periodo de gestación o lactancia, no necesita carbohidratos. No obstante, la fruta puede ser un complemento opcional en su dieta, por ejemplo, en forma de snacks o premios. Es importante recordar que no debe constituir más del 51% de la dieta diaria de un perro debido a su alto contenido de azúcar.

¿Qué frutas pueden comer los perros?

Lo mejor es elegir frutas de temporada, lo que te dará mayor seguridad de que son frescas y nutritivas. Pueden ser un valioso complemento tanto para dietas caseras como comerciales. Recuerda limitar su consumo a mascotas con sobrepeso o diabetes debido a los azúcares simples que contienen. Las frutas son ricas en fibra, que regula los procesos digestivos, y gracias a la presencia de vitaminas y antioxidantes, tienen un impacto positivo en la salud de tu mascota. Recuerda lavarlas y quitarles la piel, las semillas y los huesos antes de dárselas a tu perro.

Frutas que se pueden dar a los perros sin peligro:

Manzanas y peras

Deben servirse sin semillas, ya que son una fuente sabrosa de fibra, vitaminas C y A, vitaminas del grupo B, E y K. También contienen muchos minerales, como potasio, fósforo, calcio, magnesio, sodio, cobre y hierro, además de fibra y pectina, que favorecen la digestión.

bayas

  • Arándanos y arándanos azules  Contienen una alta cantidad de antioxidantes, que fortalecen el sistema inmunológico del perro y retrasan el envejecimiento. Los estudios sugieren que los músculos de los perros se recuperan más rápido después de comer arándanos tras un ejercicio intenso que los de los perros que no los consumen. [2]  Además, mejoran la microcirculación sanguínea y reducen algunas alteraciones visuales. Gracias a la presencia de antioxidantes y taninos, poseen propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. .
  • fresas Son ricos en vitamina C, potasio y manganeso, nutrientes esenciales para el sistema inmunitario. Sin embargo, deben administrarse con moderación, ya que contienen pequeñas cantidades de xilitol, un edulcorante natural que puede resultar tóxico para los perros.
  • Frambuesas – Alto contenido en macro y micronutrientes, incluyendo potasio, calcio, magnesio, zinc, cobre, manganeso y hierro, así como vitaminas (C, E, A, PP, B1, B2 y B3), que tienen un efecto beneficioso sobre el sistema inmunológico. Además, contienen ácido elágico, un antioxidante muy potente que protege el ADN del daño y el estrés oxidativo, y que también posee propiedades antivirales.[3]
  • Moras – Bajas en calorías, ricas en vitaminas C y K, manganeso, fibra y potentes antioxidantes, que benefician la salud de los perros. Tenga en cuenta que alimentar a los perros con moras enteras puede provocarles asfixia, por lo que, para razas pequeñas, es más seguro cortarlas en trozos pequeños.
  • Grosellas – Un snack saludable para perros, que contiene vitaminas C, K, potasio y antioxidantes que protegen las células del daño y tienen un efecto positivo en la salud de los perros.
  • arándanos Tiene un efecto beneficioso sobre el tracto urinario, especialmente en el tratamiento de la inflamación bacteriana. Posee propiedades acidificantes y contiene vitaminas C, A y E, fibra, potasio y selenio. Además, mejora la función cognitiva y protege el organismo del perro de los radicales libres gracias a la presencia de antioxidantes. Los arándanos rojos crudos, cocidos o secos sin azúcar son un premio aceptable, pero se debe evitar la salsa y el jugo de arándanos rojos, ya que suelen contener demasiado azúcar.

Frutas tropicales y otras

  • Plátanos Contienen mucho potasio, que ayuda a mantener una correcta conducción nerviosa. Son ricos en azúcar, por lo que deben consumirse solo ocasionalmente.
  • Sandía y melón  Una excelente manera de mantener a tu perro hidratado, rico en vitaminas A, B-6 y C, además de potasio. Sírvelo sin piel ni semillas.
  • Melocotones, nectarinas y albaricoques La pulpa de estas frutas contiene vitaminas A, C, E y del grupo B, además de potasio, zinc, magnesio y fibra. Es fundamental retirar el hueso antes de dárselas a tu perro, ya que contiene amigdalina, que puede ser tóxica e incluso provocarle una obstrucción intestinal.
  • Ciruelas Son una fuente de vitaminas A, C, E, B6 y K. También son ricas en polifenoles, calcio, potasio, fósforo, magnesio y hierro. Contienen fibra y pectina, que tienen un efecto beneficioso sobre el sistema digestivo y la digestión. ¡Recuerda quitar el hueso antes de servir!
  • mango Son ricas en vitaminas A, B6, C y E, además de fibra y antioxidantes, beneficiosos para la piel, el pelaje y la digestión. Sin embargo, tienen un alto contenido de azúcar, por lo que deben administrarse con moderación. Antes de servirlas, retire la semilla central dura, que contiene cantidades tóxicas de cianuro.
  • Kiwi – Rica en vitaminas C, E, K, vitaminas del grupo B y minerales como potasio, magnesio, calcio y fósforo. Antes de dársela a tu perro, retira la piel y las semillas y corta la fruta en trozos pequeños para evitar que se atragante.
  • Piña Contienen vitaminas C, A, B1, B2, B3, B6 y B9, así como calcio, fósforo, sodio, hierro, cobre, magnesio, manganeso, zinc y potasio. Deben administrarse siempre en pequeñas cantidades y evitarse debido a su contenido en bromelina, que puede provocar náuseas, vómitos y diarrea.
  • Papaya Contiene vitaminas A, C, E, K y del grupo B, así como numerosos minerales como potasio, magnesio, calcio, hierro y fósforo, además de papaína, una enzima con propiedades antiinflamatorias. Debe consumirse con moderación, ya que sus semillas pueden ser tóxicas y causar obstrucción intestinal, y su cáscara puede representar un riesgo de asfixia.

¿Qué frutas no pueden comer los perros?

  • Uvas y pasas

Darles estas frutas a los perros puede provocarles daño renal agudo e incluso la muerte en pocas horas. Los síntomas iniciales de intoxicación incluyen vómitos, pérdida de apetito, letargo, diarrea y dolor abdominal. Estas frutas no deben administrarse a los perros bajo ninguna circunstancia, ya que la dosis tóxica no se ha determinado con precisión. Algunos perros no presentarán síntomas tras ingerir varios cientos de gramos, mientras que otros pueden morir tras comer tan solo unas pocas frutas. Actualmente se cree que el ácido tartárico y su sal, el bitartrato de potasio, son los responsables de la toxicidad de estas frutas. La dosis tóxica más baja registrada hasta la fecha es de 19,6 g de uvas por kg de peso corporal del perro. i 2,8 g/kg de peso corporal para las pasas.[4]

  • Palta

Tras su consumo, los perros pueden presentar síntomas gastrointestinales como diarrea y vómitos. Ingerir grandes cantidades puede provocar pancreatitis debido a su alto contenido en grasas. Tragar el hueso puede causar obstrucción intestinal. Cabe destacar que el aguacate, tanto el fruto entero como las hojas y el árbol, contiene persina, un compuesto fungicida. Es inofensivo para los humanos, pero tóxico para los animales, especialmente para las aves y los caballos. La sensibilidad a esta toxina varía de persona a persona, y se ha observado que los perros tienen una alta resistencia a sus efectos. No se ha determinado la dosis tóxica de aguacate para los perros, por lo que, por seguridad, no se recomienda dárselo a sus mascotas. [5]

  • Frutas cítricas

Como Los limones, las mandarinas y las naranjas contienen cantidades significativas de aceites esenciales, que pueden irritar las mucosas bucales y provocar salivación excesiva. Además, cantidades elevadas pueden causar irritación y dolor estomacal, vómitos y diarrea. Estudios realizados en ratas han demostrado que altas dosis de hesperidina, un compuesto presente en los cítricos, pueden provocar intoxicación e incluso la muerte en estos animales.[6]. La administración de dosis bajas y controladas a ratas tuvo efectos positivos para su salud.[7]. No se han realizado estudios de este tipo en perros. Por esta razón, no se deben incluir cítricos en la dieta canina.

  • Frutas de hueso:

Todas las frutas con hueso, especialmente las cerezas, las cerezas ácidas y las ciruelas mirabel, que requieren especial atención debido a su alta proporción de hueso con respecto a la pulpa, pueden representar una amenaza para nuestros amigos de cuatro patas. La pulpa madura de estas frutas es segura para los perros, pero con moderación. Los huesos en sí mismos son la causa de una intoxicación grave. Contienen un compuesto que, al ser masticado por un perro, libera cianuro de hidrógeno tóxico en el organismo. Este inhibe la citocromo oxidasa, una enzima esencial para el transporte celular de oxígeno, impidiendo la correcta absorción de oxígeno por las células. El consumo de cantidades tóxicas puede provocar signos clínicos como pupilas dilatadas, dificultad para respirar, convulsiones, debilidad, encías de color rojo brillante, shock y, en casos extremos, la muerte. No todos los huesos son tóxicos; un hueso sin masticar no debería causar estos síntomas, pero en animales pequeños, puede provocar una obstrucción gastrointestinal.

Otras frutas peligrosas:

  • Membrillo La pulpa del membrillo se considera segura para los perros en cantidades moderadas. El membrillo en sí es bastante duro y ácido, por lo que los trozos grandes sin masticar pueden causar asfixia u obstrucción. Al igual que todas las semillas de frutas, las semillas de membrillo contienen cianuro de hidrógeno tóxico y pueden provocar una intoxicación grave.
  • Ruibarbo Contiene un compuesto peligroso para los animales llamado ácido oxálico. La mayor concentración de este compuesto se encuentra en las hojas, que son las más tóxicas. El tallo contiene menos, pero su consumo en grandes cantidades puede provocar síntomas como salivación excesiva, vómitos, convulsiones, orina con sangre y, en casos extremos, insuficiencia renal aguda o la muerte. Dosis menores pueden causar síntomas gastrointestinales y depósitos de oxalato de calcio en el tracto urinario.
  • Saúco negro Aunque su fruto procesado posee numerosas propiedades beneficiosas para la salud, el consumo de cantidades significativas de fruta o hojas crudas puede provocar intoxicación por cianuro. Los síntomas de la intoxicación por saúco pueden ser graves, incluyendo náuseas, vómitos, diarrea, insuficiencia orgánica e incluso la muerte. Consumir solo unas pocas bayas u hojas conlleva un bajo riesgo de intoxicación.
  • Carambola Al igual que el ruibarbo, es rico en oxalatos, que se combinan con el calcio en el organismo del perro, provocando una caída repentina en sus niveles. Incluso el consumo de pequeñas cantidades puede ser tóxico y causar insuficiencia renal, problemas gastrointestinales e incluso la muerte.

¿Cómo introducir la fruta en la dieta de tu perro de forma segura?

  1. Las nuevas frutas y verduras deben introducirse en la dieta gradualmente, comenzando con cantidades muy pequeñas.
  2. Tras la administración, siempre se debe observar la reacción del organismo del perro, incluyendo el aspecto de las heces y si presenta síntomas de dolor abdominal, vómitos o flatulencia.
  3. Toda la fruta debe servirse lavada, a menudo pelada y, por supuesto, ¡sin semillas!
  4. Introducimos las frutas en la ración de alimentos una a una para saber cuáles de ellas podrían haber causado una posible intolerancia.
  5. Si tu mascota se niega a comer fruta, no te preocupes; puede sobrevivir perfectamente sin carbohidratos. Los carbohidratos son más importantes en la dieta de los perros que trabajan o realizan ejercicio intenso.
  6. Si no estás seguro de qué es lo más adecuado para tu perro y cómo introducirlo en su dieta, acude a un nutricionista animal, quien seguramente responderá a todas tus preguntas.
  7. Si tu perro come una fruta tóxica, ¡acude a tu veterinario inmediatamente!

Resumen

En la tabla que aparece a continuación, encontrará las frutas que puede darle a su perro sin peligro y las que debe evitar.

Fruta
SÍ (SIN SEMILLAS)NO
manzanauvas
bananapalta
perahojas de ruibarbo
fresasaúco negro
arándanocarambola
frambuesamembrillo
sandíasemillas de fruta
melónfrutas cítricas
durazno 
nectarinas 
ciruelas 
papaya 
kiwi 
piña 
mango 

Bibliografía:

[1] Axelsson E, et al., La firma genómica de la domesticación del perro revela la adaptación a una dieta rica en almidón. Nature 2013, 495(7441), 360-364.

[2] Dunlap KL, Reynolds AJ, Duffy LK: Poder antioxidante total en perros de trineo suplementados con arándanos y comparación de parámetros sanguíneos asociados con el ejercicio. Comp. Biochem. Physiol. And Mol. Integr. Physiol. 2006, 143, 429-434.

[3] Kondratyuk TP, Adrian JA, Wright B, Park EJ, van Breemen RB, Morris KR, Pezzuto JM. Evidencia que respalda el marco conceptual de la quimioprevención del cáncer en perros. Sci Rep. 24 de mayo de 2016.

[4] Eubig PA, Brady MS, Gwaltney‐Brant SM, Khan SA, Mazzaferro EM, Morrow CM. Insuficiencia renal aguda en perros tras la ingestión de uvas o pasas: una evaluación retrospectiva de 43 perros (1992–2002). J Vet Intern Med. 2005;19:663‐674.

[5] Nagy AL, Ardelean S, Chapuis RJJ, Bouillon J, Pivariu D, Dreanca AI, Caloni F. Intoxicaciones emergentes por plantas en animales domésticos: una perspectiva europea. Toxinas (Basilea). 4 de julio de 2023;15(7):442.

[6] Li Y, Kandhare AD, Mukherjee AA, Bodhankar SL. Estudios de toxicidad oral aguda y subcrónica de la hesperidina aislada del extracto de cáscara de naranja en ratas Sprague Dawley. Regul Toxicol Pharmacol. Julio de 2019; 105: 77-85.

[7] Abd-Eltawab Tammam A, A Khalaf AA, R Zaki A, Mansour Khalifa M, A Ibrahim M, M Mekkawy A, E Abdelrahman R, Farghali A, A Noshy P. La hesperidina protege el hígado y los riñones de las ratas del daño oxidativo y la alteración fisiológica inducida por las nanopartículas de óxido de níquel. Front Physiol. 19 de octubre de 2022;13:912625

1 de julio de 2025
Klaudia Kuczyńska
veterinario